10 razones para hacer un detox digital

10 razones para hacer un detox digital

En los últimos años, el ciberespacio se ha convertido en uno de los ecosistemas en donde más tiempo pasamos. Los mundos en línea, las aplicaciones, los distintos dispositivos y, en general, los entornos digitales, consumen nuestras horas y atención cada vez más. Sin embargo, esta creciente tendencia a realizar actividades virtuales y a mudar la mayor cantidad posible de responsabilidades y convivencias sociales a medios digitales, representa varios riesgos para nuestra salud y desarrollo social. 


La demanda digital contemporánea complica mucho el mantener un equilibrio entre las interacciones offline y las actividades en línea. Es por ello que realizar periódicamente revisiones y ajustes de nuestros usos y hábitos digitales puede ser muy beneficioso. A esto se le llama digital detox.

¿Qué es un digital detox?

Se conoce como desintoxicación digital o digital detox al proceso de limpieza y abstinencia (parcial o total) de medios y dispositivos digitales. Evitar acceder a ciertas aplicaciones, apagar los celulares y computadoras por días, restringir estrictamente los períodos de uso de tecnologías y depurar las aplicaciones y redes sociales instaladas en nuestros dispositivos son algunas de las formas en las que uno puede ‘alejarse’ de los ecosistemas y dispositivos digitales. 

Las formas de realizar este ejercicio de depuración y revisión de nuestros usos y consumos digitales varía según cada usuario. No existen reglas específicas de cómo y por cuánto tiempo realizar la desintoxicación. Esto quiere decir que la actividad puede durar tanto como uno decida y puede aplicarse a todas las tecnologías o solamente a algunas. 

¿Por qué es importante realizar un digital detox?

Actualmente, gran parte de nuestra vida está conectada al uso de dispositivos como teléfonos móviles, computadoras, tabletas y televisiones, entre otros. Por esta razón, alejarnos de ellos por un periodo prolongado puede no parecer una opción tan atractiva. Incluso habrá quienes encuentren esta idea realmente aterradora. Entonces, ¿qué razones tenemos para decirle ‘hasta luego’ por un rato a nuestra presencia en línea?

10 razones para hacer un detox digital

1. Conectar con el exterior

Aún cuando el uso de la tecnología nos permite comunicarnos y estar en contacto con grandes comunidades o con personas que se encuentran a una gran distancia de nosotros, esta actividad tiende a ser solitaria. El primer beneficio inmediato de una desintoxicación digital es poder conectarnos con el entorno y las personas que nos rodean físicamente. Esto nos permite habitar de forma más consciente los espacios en los que vivimos, conectar con la naturaleza, dar un paseo, respirar aire fresco, salir al exterior e inclusive entablar vínculos más presentes y profundos con otras personas.

Cuando pasamos mucho tiempo “conectados”, alejarnos de lo digital puede ser desconcertante en un inicio. Es importante mantener la calma y recordar que en todo momento formamos parte de las comunidades y de los espacios en los que participamos, y que conectar con ellos de manera presencial es necesario y saludable tanto para ellos como para nosotros.

2. Reducir la ansiedad y el estrés

A nivel global, la salud mental de las personas ha sufrido un gran impacto tras la pandemia por COVID-19. Estudios realizados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) revelan que un gran porcentaje de países han reportado fuertes incrementos en la demanda de servicios de atención a la salud mental. Esto quiere decir que la ansiedad y el estrés están cada vez más presentes en nuestras realidades cotidianas. 

El uso excesivo de la tecnología puede tener severos impactos en la estabilidad mental y emocional, por lo que no debemos tomar a la ligera la constante exposición a pantallas y sonidos sobre-estimulantes, así como la presión social generada y reforzada por las redes sociales. 


Una desintoxicación digital puede ser una excelente manera de reducir nuestros niveles de estrés y ansiedad. Si el detox tiene una duración de días, este impacto es todavía más grande. Sin embargo, el simple hecho de alejarnos de manera consciente de los medios y dispositivos digitales, aunque sea por un día, traerá consigo la disminución de emociones angustiantes y nos permitirá sentirnos menos afligidos.

3. Conseguir un mayor enfoque y claridad

La reducción de estrés y ansiedad que brinda un digital detox nos permitirá pensar y reaccionar con mayor claridad. Esto a su vez nos ayudará a tomar decisiones menos precipitadas y, por ende, a enfocar nuestra atención por períodos más largos y con más facilidad. 


Realizar un detox digital reducirá el nivel de estímulos y distractores a los que estamos expuestos, de modo tal que prestar atención y concentrarnos en tareas específicas será más posible y sencillo. Tras permitirle a nuestra mente descansar por algunas horas o, incluso, por algunos días; estar en control de nuestro enfoque representará un reto más manejable, lo que definitivamente nos ayudará a tomar mejores decisiones y poder apreciar más las experiencias que vivimos.

4. Mejorar nuestras relaciones interpersonales

Al ser seres inherentemente sociales, el correcto desarrollo de las personas depende en gran medida de nuestras interacciones con otros humanos. Esto quiere decir que nuestro papel como individuos está estrechamente ligado a nuestra interacción con las comunidades de las que formamos parte. Sin embargo, las tecnologías como las redes sociales han transformado radicalmente las formas en las que nos comunicamos y relacionamos. Si bien han sido de gran ayuda para mantenernos en contacto durante esta pandemia, es muy importante que no dejemos de lado la interacción presencial, los encuentros uno a uno y el continuo desarrollo de nuestras habilidades sociales. 


Tomar descansos de los ambientes online y esforzarnos por estar presentes durante nuestras interacciones en persona es de gran ayuda para el cuidado y la evolución de nuestras relaciones interpersonales.

5. Dormir mejor

Uno de los mayores retos del detox digital es a la hora de irnos a la cama. Hábitos como procrastinar en el celular o ver series antes de dormir son algunos de los más dañinos para el cuerpo y la mente. Estar constantemente expuestos a luces de longitud de onda corta, como las que emiten un teléfono móvil o una tableta, tiene impactos directos en nuestra retina, aumenta el estado de alerta y altera nuestro ritmo circadiano, es decir, altera nuestros hábitos de sueño y descanso. 


Por ello, realizar una desintoxicación digital y activamente disciplinarnos a alejarnos de los dispositivos por lo menos una hora y media antes de dormir es sumamente beneficioso para el descanso y por ende para nuestra salud física y mental. Además, dormir mejor nos permitirá tener mayor rendimiento y mejor humor.

6. Cuidar nuestra vista

Si después de un largo día frente a la pantalla sientes ardor, te frotas constantemente los ojos, ves borroso o es difícil distinguir imágenes o letras pequeñas, quizás es momento de una bien merecida desintoxicación. 

La vista es probablemente el sentido que se ve más afectado tras la sobreexposición a las pantallas digitales. Actualmente pasamos tanto tiempo frente a nuestros celulares, televisiones y computadoras que nuestro sentido de la vista se ve afectado, impactando en aspectos como la hidratación del globo ocular y la capacidad de enfoque, entre otras. Darle a los ojos un descanso será un beneficio cuyos efectos notarás rápidamente.

7. Mejorar nuestra postura

El encorvamiento, las contracturas, y los síndromes como el text-neck o el túnel carpiano son algunas de las consecuencias de las malas posturas adoptadas tras largas sesiones con nuestros dispositivos. Ya sea por enviar mensajes de texto desde la cama, por usar una mala silla, o por pasar demasiadas horas frente a la computadora, nuestros huesos, tendones, músculos y articulaciones están sufriendo las consecuencias. 


Un digital detox no sólo te dejará descansar de estas terribles posturas, sino que te permitirá detectar los dolores y las posiciones que te están lastimando. Al hacer la desintoxicación no olvides estirar y fortalecer tu cuerpo. Es importante contrarrestar las malas posturas a las que equivocadamente nos sometemos en la medida de lo posible.

8. Incrementar nuestra capacidad crítica para discernir el contenido que consumimos

Pasar demasiado tiempo en línea afecta nuestra capacidad de discernir entre lo que vemos en Internet y la realidad. Demasiadas noticias, información, ofertas de entretenimiento o aparentes posibilidades pueden hacer que sea muy confuso diferenciar entre lo que es y lo que no es verdad. Desgraciadamente, la democratización de la información que el Internet permite también genera mucha desinformación; es decir, verdades falsas, discursos de odio, estafas y otros tipos de contenido que pueden tener como objetivo engañarnos o confundirnos. 


Tomar tiempo para reflexionar sobre las fuentes y clases de información que consumimos digitalmente es muy benéfico para mantener un juicio y un criterio crítico. La distancia que nos da un detox digital abona a nuestra capacidad de discernir entre la información que queremos consumir y la información que nos está siendo impuesta; o entre la información que antes queríamos recibir y ahora ya no; o simplemente darnos cuenta de que algo que pensábamos que era cierto quizás no lo es. Es decir, una desintoxicación digital aumenta nuestras habilidades para ser personas con agencia.

9. Obtener un mayor goce tanto de la realidad física como de la realidad virtual

Regular el uso excesivo de las tecnologías puede parecer muy complicado y angustiante, pero después de un rápido lapso, la tranquilidad y los beneficios comienzan a ser muy evidentes. Este descanso y búsqueda de equilibrio nos permite gozar de la realidad física y de las experiencias presenciales que nos ocurren, así como tener mayor presencia y relacionarnos de formas más conscientes y claras con nuestro entorno y quienes nos rodean. 

Además, un digital detox nos da la oportunidad de darnos un respiro del mundo en línea, lo que puede hacer que el regreso a las plataformas y dispositivos sea sumamente disfrutable. 


Nuestros ordenadores, teléfonos y nuestra presencia digital en general son algunos de nuestros más grandes aliados en la vida contemporánea. Un detox digital nos ayuda a no padecerlos y, por el contrario, nos permite hacer un uso más sano y provechoso de ellos como parte de nuestra existencia tanto dentro como fuera de las esferas digitales.

10. Alcanzar un uso equilibrado de las tecnologías

El camino hacia una relación equilibrada con la tecnología nunca termina. Sin embargo, incorporar estos ejercicios de autorreflexión y autocontrol es indispensable si queremos mejorar nuestros usos y hábitos como usuarios digitales. 


De igual manera, procurar el equilibrio en los usos de la tecnología ayuda a prevenir ambientes escolares o laborales tóxicos que no destinan tiempo para el descanso y la recreación o que pretenden extender las obligaciones y responsabilidades profesionales a los ámbitos y momentos personales. Estas son sólo algunas de las dinámicas nocivas que la omnipresencia digital trae consigo y que los detox digitales combaten.

¿Cómo hacer un detox digital?

No existe una sola manera para hacer un detox digital, así que tú decides cuál es la forma que más te acomoda y conviene. 

Preguntas para comenzar

Cada quien elige sus motivos y metas a la hora de hacer una desintoxicación. Por esto, es recomendable que antes de comenzar te hagas unas preguntas y las contestes sinceramente. Las siguientes son sugerencias:

  • ¿Quiero alejarme de todos mis dispositivos (teléfono, computadora, tableta, reloj inteligente, reproductor musical, etc…) o sólo de algunos? 
  • ¿Hay alguna red social, aplicación o actividad en línea en específico que me esté afectando más que las demás? 
  • ¿Por cuánto tiempo quiero alejarme de mi presencia digital? 
  • ¿Por cuánto tiempo es posible que me aleje? 
  • ¿Qué consecuencias e implicaciones tendrá en mí y en mi trabajo, comunidades o proyectos esta desintoxicación?

Establece cuánto durará tu detox

Determina el tiempo que quieres destinar a este proceso. Una vez que decidas cómo será y cuánto durará tu desintoxicación, entonces puedes comenzar. Para apoyarte, puedes llevar un registro diario o utilizar aplicaciones especializadas que, además de mantener un récord, tienen otras funciones como bloquear el acceso a las apps de las que quieras alejarte o incluso al teléfono mismo.

Mantén la calma y disfruta tus vacaciones digitales

Ten calma y sé paciente con el proceso. Al inicio puede ser desesperante y frustrante, pero recuerda que se requiere de fuerza de voluntad y que, al final, los beneficios valen la pena. Idealmente, estas desintoxicaciones se hacen periódicamente con la frecuencia que cada usuario vea necesaria, y aunque algunas durarán más que otras, lo importante es tener la capacidad de mejorar nuestros hábitos como cibernautas e ir construyendo una relación cada vez más equilibrada con la tecnología, los ecosistemas virtuales y los dispositivos digitales.

Evalúa tu experiencia

Una vez que tu detox haya terminado, es importante que reflexiones sobre cómo fue la experiencia, qué repetirías y qué debes de mejorar para la siguiente ocasión. La idea de estos procesos de reajuste y limpieza es eventualmente alcanzar un balance entre los usos y desusos adecuados y poder establecer horarios y rutinas sanas; de modo que nuestra relación con los entornos y aparatos digitales sea responsable, divertida, productiva y equilibrada.

¿Cómo saber si necesito un detox digital?

Si te lo estás preguntando, probablemente lo necesitas. Pon atención en tus ojos, espalda y manos, revisa tu postura y qué tanto tiempo pasas frente a tus distintas pantallas. Puedes evaluar qué porcentaje de tus interacciones con otras personas ocurre virtualmente y qué porcentaje ocurre fuera de espacios digitales. 

Si te cuesta trabajo interactuar o compartir espacios con otros, si algunos o gran parte de tus miedos, ansiedades y sentimientos de estrés tienen que ver con lo que consumes en línea, si estás pasando demasiado tiempo en redes sociales o consumiendo demasiado contenido, es probable que sea momento de realizar una desintoxicación. De cualquier modo, un poco de distancia de vez en cuando no le viene mal a nadie.

Entonces…

El impacto que tiene desintoxicarse es positivo no sólo para uno mismo como individuo, sino también para nuestro entorno, es decir, para las personas que nos rodean inmediatamente y las comunidades (virtuales y presenciales) de las que formamos parte. A su vez, el uso responsable de la tecnología tiene impactos en la reducción a los daños al medio ambiente y a otras preocupantes tendencias como el consumismo online o las inalcanzables expectativas que las redes sociales pueden promover. 


Hacer un detox digital puede ser una muy buena y gozosa experiencia que sin duda alguna traerá consigo grandes beneficios.